domingo, 26 de abril de 2015
¿Por qué necesitas matar mariposas en tu terreno árido? ¿Por qué destierras las frutas en tu paraíso prohibido? Fuiste una flecha infinita, una fuente inagotable que emanaba agua pura. Pero el verano ácido la evaporó. Tu capricho por las nubes es mi hastío subterráneo, agua fría y sucia que corrompe. No soporto más el hedor de la utopía rota. Abandona mi sombra y toma conciencia de mis pasos que te despidieron. Despierta tus ojos y apaga tu instinto. Notarás las mutaciones y desearás una vuelta a la realidad que una vez encontraste. Aliméntate entonces de recuerdos mientras te consumen el fuego del arrepentimiento.
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