Emprendes zancadas de vuelos
para alimentar mi artillería.
Te abrasas en mi cuerpo enfermo
para abrazar mi desdicha.
Te entierras en plomo hecho de hielo
para darme una bahía de brisa.
Esquivas agujas cortantes de acero
para venir a desearme buenos días.
Arrastras toneladas de cemento
para plantar en mis pasos semillas.
Derrochas litros de tiempo
para posar siglos en mis pupilas.
Arrancas ideas de tus anhelos
para regalarme una antología.
Encarnas mis suspiros,
estudias mis caprichos.
Me cargas
me estrechas,
me llevas.
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